Rick en Panamá

Monday, September 11, 2006


UN EDIFICIO GRANDE QUE ME HUNDE...

Sí, ahí se supone que asisto al yugo diario; ahí está. Tardamos como dos meses en mudarnos, en mi escritorio no había Internet ni hay teléfono, pero eso sí: la decoración del lobby es grasa-grasa. Pero mucho lujo, eso también. Un paraíso de aire acondicionado y pisos de mármol resbaloso, resbaloso.
Se ve desde la ventana de mi living, también.


CRUEL, LA PROPAGANDA MANDA CRUEL, EN EL CARTEL

Hasta hoy y a esta hora, para el resto del mundo la única prueba visible del lugar donde intento ganarme unos mangos está en ese cartel de la izquierda de su pantalla. Por sitios más inexistentes he trajinado... Es un consuelo.


CASERON CON ENCANTO EN VENTA

Parece mentira, pero quedan. Es más una casa de departamentos, y yo le cambiaría esos ventiletes chotos que tiene, pero me la compraría para hacerla una hotel boutique. Aunque, ¿en ese barrio? No, mejor no...


SON VIEJOS COLECTIVOS ESCOLARES YANQUIS

Llegan de algún condado gringo, los pintan con aerógrafo, tipo graffitti, y ahí salen: con su escalón inalcanzable para las viejas, sus asientos ultra duros, su ventanitas que no ventilan...
Digamos que esos colectivos son a la línea 132 lo que un Fitito a un Mercedez último modelo.
¿El boleto? 25 centavos. El recorrido: lo grita un negrito colgado de la única puerta de acceso y bajada. "¡Que se larguen si son sanos, no me pienso detener!", decía la candonga de los colectiveros.


A VECES HAY UNA LUNA SOBRE AVENIDA BALBOA

Allá arriba, mucho más alto que la torre del BBVA -aunque no parece tanto- ella mira y se ríe. Del boom inmobiliario, de los pocos que caminan sin cruzar (porque no hay por dónde). De los pelícanos que cruzan de día la Bahía de Panamá, no. Pero porque a esa hora hace un ratazo que duermen.